¿Para cuándo queda la edad de platino de la televisión española?
- alba mcvicar
- May 23, 2025
- 4 min read
El contenido español está teniendo un impacto sin precedentes, gracias al desarrollo del panorama audiovisual y a la inversión de plataformas internacionales. ¿Llegará pronto la próxima era dorada del audiovisual español?
Entre 1983 y 1985, la cadena de televisión pública española La 2 emitió un programa llamado ‘La edad de oro’, comúnmente alabado como el epítome audiovisual de la Movida madrileña. La Movida—el movimiento contracultural nacido durante la transición—trajo al panorama cultural español una era caracterizada por una riqueza artística poco antes vista, gracias a plataformas como la radio, las revistas y demás medios audiovisuales que difundieron lo mejor del arte español de los años 80. La música de esta era inspiró una revolución estética y cultural que acompañó los desarrollos políticos de la España posfranquista y que todavía influye en la producción artística española de hoy en día. Esta Edad de Oro refleja una valiosa parte del rico tapiz socio-cultural de nuestro país y demuestra la capacidad que tenemos los españoles para inspirarnos unos a otros y elevar la calidad de nuestro trabajo y arte a picos nunca antes vistos.
Desafortunadamente, la edad de oro pasó. La presión de grupos conservadores y los cambios en la dirección de RTVE provocaron la cancelación del catálogo alternativo, cultural y audiovisual que fue ‘La edad de oro’, y la atención del público español se dirigió hacia otras cosas. Sin embargo, la máquina detrás de la industria audiovisual y los medios de comunicación nunca se detuvo. Tanto las plataformas como los creadores de contenido han evolucionado con el tiempo para seguir satisfaciendo las demandas del público, que se vuelven más exigentes y específicas cuanto más contenido hay disponible. Durante los últimos veinte años, los roles de los creadores y el formato televisivo español se han visto reformados para potenciar la creación de contenido original durante la era del streaming. Ahora, muchos expertos están alabando el esplendor de un nuevo ‘boom’ en el contenido audiovisual español, particularmente en el ámbito de las series.
La mayoría de ellos atribuyen el origen de este ‘boom’ al lanzamiento de La Casa de Papel en Netflix en 2017, la primera serie española en recibir un premio Emmy Internacional. Esta serie fue muy popular en España, pero se convirtió inmediatamente en un “fenómeno global seguido por cientos de millones de personas” al ser lanzada al mundo del streaming. Así, La Casa de Papel se reveló como un catalizador, que inspiró toda una ola de series originales y rompedoras en España así como varias claves que han ayudado a la industria española a presentarse como “un faro de creatividad en la producción audiovisual global”.

Esto se debe a los profesionales, a las productoras y a las plataformas españolas que se han dedicado a revitalizar y a expandir internacionalmente el panorama audiovisual español durante los últimos años. Por ejemplo, Álex Pina y Esther Martínez Lobato de Vancouver Media, cuyos superéxitos incluyen La Casa de Papel, Élite, Berlín y Sky Rojo, o Ramón Campos y Teresa Fernández-Valdés de Bambú Producciones, los creadores de series galardonadas y de vanguardia como Las Chicas del Cable, Velvet colección, Gran Hotel, Nacho o Tierra de Mujeres. Ellos, junto con el resto de sus colegas de la industria audiovisual, han dado forma a esta nueva era—que muchos ya diferencian de la era de la televisión generalista española (1990-2010)— gracias al reemplazo general del contenido con personajes centralizados por la serie coral, y al nuevo rol del/de la showrunner—es decir, el/la creador/a que toma más responsabilidad y se convierte en la persona con más responsabilidad creativa de la serie o la persona con “la última palabra sobre todo lo que tenga que ver con el contenido, ya sea en lo referido al guión, dirección, realización, interpretación, fotografía, vestuario, etc”—.
Por todo esto digo que el panorama del contenido audiovisual y televisivo español se encuentra en una nueva era. Éste ha sido impulsado más allá de los horizontes que vió la edad de oro por el éxito internacional de series como La Casa de Papel—que ha demostrado que en España existen el talento y la creatividad necesarias para encabezar el panorama audiovisual global—y por la habilidad de los profesionales que se han adaptado a los cambios constantes en la industria. Este fenómeno ha atraído inversiones significativas a España, como la construcción de Madrid Content City, el mayor centro de producción audiovisual de la Unión Europea, que—con el respaldo de plataformas como Netflix— está acogiendo una marea de proyectos audiovisuales tremenda.
Este renacimiento de la industria española podría considerarse incluso más formidable que la de los años 80, constituyendo lo que podría llamarse una "edad de platino". Sin embargo, para que este impulso se consolide, es esencial que los creadores y profesionales del sector cuenten con las herramientas y la financiación necesarias para materializar sus proyectos, además del espacio necesario para cultivar la creatividad que sacará adelante proyectos realmente innovadores en lugar de “tele-basura”. Es decir, las plataformas de streaming deben escuchar y apoyar a las voces cantantes de los/las profesionales y de las productoras españolas, que han demostrado su capacidad para innovar y cautivar a audiencias internacionales con propuestas originales y de calidad, para que sigan propiciando esta nueva era de platino. Para lograrlo, es crucial que estas plataformas inviertan en proyectos con una voz y un mensaje claro, nacidos de ideas originales y creativas, que exploren perspectivas diversas y marginalizadas en vez de cegarse con las cifras y el ánimo de lucro. De esta manera, no solo se enriquecerá la oferta audiovisual global, sino que se fortalecerá la identidad y el impacto cultural de la ficción española en el mundo. Pero, si algo se ha demostrado en España durante estos últimos veinte años, es que los españoles podemos crear contenido audiovisual de la más alta calidad y desarrollar el paisaje mediático en España hasta convertirnos en líderes audiovisuales a nivel internacional, a pesar de los retos y las mejoras que necesita la industria. Sin duda, la era de platino se acerca rápido. Yo sólo espero que se le dé más de dos años de emisión, para que los españoles tengan una verdadera oportunidad para demostrar la valía del panorama audiovisual español, y para lucirnos un poco, que ya va siendo hora.





Comments